domingo, 31 de octubre de 2010

Sínodo de obispos católicos de países árabes: La política primó sobre la religión‏

Sínodo de obispos católicos de países árabes: La política primó sobre la religión
David Mandel



185 obispos y patriarcas católicos de países musulmanes y árabes se reunieron durante dos semanas en un sínodo en el Vaticano, que concluyó el domingo pasado, 24 de octubre del 2010, para analizar la situación de los cristianos en el Medio Oriente.



La conclusión, que era más de esperarse de una convención de políticos árabes que de un sínodo de obispos católicos, fue, no una sorpresa (ya que prácticamente todos los obispos eran árabes) pero si una desilusión: Israel, declararon los obispos, es culpable del éxodo de los cristianos del Medio Oriente.



La ironía es que Israel es el único país en el Medio Oriente donde el número de cristianos ha aumentado. En 1948, cuando se declaró la independencia de Israel, los cristianos eran 40,000. Hoy son 150,000, un aumento de casi 400%.



En el Líbano, donde hasta hace algunos años los cristianos constituían la mayoría, hoy sólo son el 30% de la población, y continúan disminuyendo. Los cristianos asirios se han ido, casi todos, de Irak. Los cristianos coptos son perseguidos en Egipto. En Arabia Saudita no hay ciudadanos cristianos, y los extranjeros están prohibidos de edificar iglesias. En muchos países musulmanes hay pena de muerte para los que se convierten del Islam al cristianismo. En las zonas palestinas el número de cristianos está disminuyendo en forma acelerada. 60% de los habitantes de Belén eran cristianos cuando Israel entregó el control de la ciudad a la Autoridad Palestina en 1995. Hoy son menos del 20%. En Gaza cristianos han sido asesinados y una librería cristiana fue quemada.



Pero, los arzobispos no dedicaron mucho de su tiempo a analizar la difícil situación de los cristianos en los países islámicos. Convirtieron el sínodo en un forum de propaganda árabe, culpando a la "ocupación" de los problemas de los cristianos.



Incluso su aparente pedido imparcial de "un estado independiente y soberano para el pueblo palestino, y seguridad y paz para el Estado de Israel", (tomar nota de que la frase menciona "pueblo palestino", pero se cuida mucho de decir "pueblo judío"), expresa, muy sutilmente, el rechazo de los árabes a considerar a Israel el estado del pueblo judío.



El slogan del sínodo parece haber sido la conocida frase en inglés: "Don't confuse me with the facts, my mind is made up". No conozco la traducción al árabe, pero en castellano equivale a decir: "No me confundas con los hechos, yo tengo mis propios convencimientos".

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El Arzobispo Cyril Salim Bustros revive la "Teología de Sustitución"

Mi Enfoque # 339, Octubre 28, 2010, por David Mandel, www.mandeldavid.com



El Arzobispo católico Cyril Salim Bustros, nacido en el Líbano, miembro de una prominente familia libanesa, participó en el reciente Sínodo de Obispos, al final de la cual dio una conferencia de prensa. En ella expresó opiniones cuya lectura me produjo la extraña sensación de haber escuchado los mismísimos conceptos muchos años antes. (El filósofo francés del siglo 19, Emile Boirac, inventó el término déjà vu, ["ya visto”] para nombrar la sensación de estar viviendo una experiencia ya vivida).



El arzobispo dijo que la denominación de "pueblo escogido" al cual "Dios prometió la tierra de Israel" había sido "anulada con la llegada de Cristo". También acusó a Israel de "usar la Biblia y la palabra de Dios para justificar injusticias".



Esas expresiones cruzan la borrosa e indefinida línea, tal vez no existente, entre el anti-sionismo y el antisemitismo. La frase bíblica "pueblo escogido" la utilizan los judeofobos para acusar a los judíos de sentirse superiores, y actuar como tales. Lo que el arzobispo Bustros no aprendió en el seminario, o, si lo aprendió, se apresuró a olvidarlo, es que la Biblia expresa con esta frase simplemente el hecho de que Dios escogió a los judíos para darles la Torah y los 10 Mandamientos. "Pueblo escogido" es un concepto bíblico y teológico que implica mayores obligaciones y responsabilidades, no sólo respecto a rituales de carácter religioso, sino, principalmente, a obligaciones morales y éticas, pero de ningún modo confiere mayores privilegios o superioridad judía sobre otros pueblos. Los únicos que creen o pretenden creer que "pueblo escogido" significa "superioridad de los judíos" son los antisemitas, no los judíos.



La acusación de que "Israel usa la Biblia y la palabra de Dios para justificar injusticias" es una calumnia descarada e infame, que ignora y falsifica la realidad. La gran mayoría de los israelíes son seculares, cuya adhesión a la tierra de Israel se basa, no en la teología, sino en el origen y la historia del pueblo judío. La legitimidad del derecho del pueblo judío a su Estado propio ha sido reconocida y confirmada por decisiones de la Liga de las Naciones y de las Naciones Unidas.



Al decir "las promesas de Dios a los judíos han sido anuladas con la llegada de Cristo", el Arzobispo Bustros ha revivido la Teología de Sustitución, que declara nulo el pacto de Dios con los judíos, abrogado con la venida de Jesús.



La Teología de la Sustitución enseña esencialmente que el judaísmo es obsoleto, y que la Iglesia ha remplazado a Israel en el plan de Dios. Las promesas hechas por Dios a Israel en la Biblia son cumplidas en la Iglesia Cristiana, no en Israel. Las profecías bíblicas respecto a la restauración de Israel en la Tierra Prometida son alegorías de las bendiciones que Dios da a la Iglesia. Los judíos ya no son el pueblo escogido de Dios, y Dios no tiene planes específicos para la nación de Israel en el futuro.



(La supervivencia del pueblo judío a través de los siglos, a pesar de los numerosos intentos de destrucción y conversiones forzosas, y la creación del moderno Estado Judío, son hechos que los proponentes de la Teología de Sustitución tienen mucha dificultad para explicar, y, menos aún, aceptar).



La Teología de Sustitución, causa y origen del histórico antisemitismo cristiano, fue rechazada y anulada por el Concilio Vaticano II, convocado por el Papa Juan XXIII en el año 1959, decisión confirmada por sus sucesores. Ahora ha sido revivida por el Arzobispo Bustros y sus colegas, los obispos católicos de los países árabes.



Para terminar, deseo refrescar la memoria del Arzobispo Bustros con dos citas del Nuevo Testamento que contradicen su Teología de Sustitución. La primera es de Jesús y la segunda de Pablo:



No piensen que he venido a anular la Ley (Torah) o los profetas; no he venido a anularlos sino a darles cumplimiento. (Evangelio de Mateo 5:17).



Por lo tanto, pregunto, ¿Acaso rechazó Dios a su pueblo? ¡De ninguna manera! Yo mismo soy israelita, descendiente de Abraham, de la tribu de Benjamín. Dios no rechazó a su pueblo. (Epístola de Pablo a los Romanos 11:1-2)

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